(Sí, esto le importa a todo comprador público 👀)
🔹 La probidad no se improvisa ni se declara en una resolución.
En compras públicas, se diseña, se controla y se audita desde la planificación hasta la contratación. ⚖️📊
Y eso es exactamente lo que nos recuerda el Documento Técnico N° 122 del CAIGG, a través de una matriz clara de riesgos, controles y pruebas de auditoría en cada etapa del proceso.
🔹 La matriz muestra algo clave 👇
👉 Los riesgos de probidad cambian según la etapa del proceso:
🗂 Planificación
⚠️ Conflictos de interés | Compras dirigidas
✅ Controles: declaración de intereses, revisión del PAC
📄 Elaboración de bases (ALTO RIESGO)
⚠️ Bases “a la medida” | Requisitos restrictivos
✅ Controles: estándares objetivos, revisión jurídica, publicidad
📊 Evaluación de ofertas
⚠️ Subjetividad | Colusión | Puntajes irregulares
✅ Controles: comité evaluador, criterios claros, actas fundadas
📝 Adjudicación y contratos
⚠️ Adjudicaciones indebidas | Pagos irregulares
✅ Controles: fundamentación, supervisión y control de pagos
🔹Esta mirada protege al servicio, al equipo y al propio comprador público 🛡️
✔️ Reduce observaciones
✔️ Anticipa riesgos
✔️ Fortalece la trazabilidad
✔️ Alinea gestión, control y auditoría
No es burocracia: es gobernanza aplicada a las compras públicas.
🔎 Revisa tus procesos con esta lógica:
Porque una compra bien hecha no solo cumple la norma, también resiste auditorías y genera confianza pública.




