En el mundo de las compras públicas, diciembre no es solo cierre de año…
Es bromas, apuros, compras express, posibles fragmentaciones y decisiones bajo presión.
¿Por qué pasa esto?
Porque en el Estado opera una regla silenciosa pero poderosa:
👉 “Úsalo o piérdelo”
Si no gastas el presupuesto…
👉 Te lo recortan el próximo año.
👉 Tu gestión queda en duda.
👉 Tu planificación se convierte en una carrera contra el reloj.
📊 En un paper del profesor Miguel Ángel Cornejo “EJECUCIÓN PRESUPUESTARIA Y “FIEBRE DE DICIEMBRE” EN EL SECTOR PÚBLICO: ¿PODEMOS MEJORARLO?, se evidencia que algunos estudios muestran que hasta el doble del gasto mensual se concentra en diciembre, especialmente en:
Subtítulo 22: Bienes y Servicios de Consumo
Subtítulo 29: Inversiones y Activos
🚧 ¿El problema?
Que muchas veces no se compra mejor… se compra más rápido.
Y eso impacta directamente en:
⚠️ La calidad del gasto
⚠️ Los plazos de los proveedores
⚠️ La carga laboral de los equipos compradores
⚠️ Los riesgos de observaciones y reprocesos
Incluso cuando se intentó frenar la “fiebre de diciembre” con metas, el gasto solo se adelantó a noviembre.
📈 Bajó diciembre… pero apareció la “fiebre de noviembre”.
📌 Moraleja directa para compradores del Estado:
🚀 La planificación anual ya no es deseable… es vital.
💡 La eficiencia en compras públicas no se construye en 30 días.
Se construye en 12 meses.




