Si trabajas en Compras Públicas, esta imagen probablemente te resulta incómodamente familiar 🛒
El área requirente pidió algo complejo, específico, casi de laboratorio.
Pero lo que finalmente llegó fue un producto básico, genérico y con más problemas que soluciones.
Y no, no siempre es culpa del proveedor.
Muchas veces el problema está antes…
📄 en cómo se redactaron las bases
📌 en requerimientos poco claros
📌 en especificaciones que no conversan con el mercado
📌 en pedir “de todo un poco” sin foco real
El resultado es conocido: procesos que cumplen formalmente, pero fallan en lo esencial.
Definir bien un requerimiento técnico no es llenar páginas.
Es entender la necesidad, conocer el mercado y traducir eso en bases claras, medibles y realistas.
Como decía Charles Kettering:
“Un problema bien definido es un problema medio resuelto.”
En Compras Públicas, esa frase pesa más de lo que parece.
💭 Porque lo que compras no depende solo del presupuesto,
depende (y mucho) de cómo pediste las cosas desde el inicio.




