Todos hemos estado ahí. El tiempo apremia, la necesidad es urgente y, de pronto, aparece esa "voz" sugerente al oído: “Fracciónalo en varias Compras Ágiles, total, nadie se va a dar cuenta…” 😈
Pero en el mundo de las compras públicas, ese consejo es una trampa.
La tentación frente a la norma
No es solo un tema de "criterio". El Artículo 16 del Reglamento y el Artículo 7 de la Ley de Compras son tajantes: fragmentar para eludir el procedimiento legal o reducir plazos de ofertas está estrictamente prohibido. 🚫
La fragmentación indebida ocurre cuando
Se dividen contratos para evitar una Licitación Pública.
Se busca variar artificialmente el procedimiento de contratación. 📉
Se intenta "ajustar" la norma a la conveniencia del momento.
El costo de un "mal consejo"
Saltarse la fila no sale gratis. Las sanciones no son solo un tirón de orejas administrativo:
Multas fiscales que van desde las 10 hasta las 100 UTM. 💰
Sanciones compatibles con otras medidas administrativas.
Un impacto directo en la hoja de vida del funcionario y en la probidad del organismo. 📁
Más allá del papel: La importancia de decidir bien
Al final del día, la gestión pública no se trata de "pasar el proceso", sino de generar valor con transparencia. La planificación estratégica es nuestra mejor defensa contra ese diablito que nos pide fragmentar. 🛡️
Cuando planificamos, no solo cumplimos la ley; protegemos nuestra carrera y aseguramos que los recursos de todos se usen como corresponde.




