Hace unos días conversaba con un colega comprador público.
Me dijo algo que me quedó dando vueltas:
“Muchos creen que la Compra Ágil es solo para comprar rápido… pero no entienden su propósito”.
Y ahí está el punto
Lo relevante
La Compra Ágil no nació solo para simplificar procesos.
Es un mecanismo para promover el desarrollo local y fortalecer a las empresas de menor tamaño.
Jurisprudencia relevante
El Artículo 56 de la ley es claro:
📍 Debe realizarse con empresas de menor tamaño y proveedores locales.
No es opcional. Es regla general.
El reglamento (artículos 97 y 98) aterriza esa intención
✔️ Hasta 100 UTM
✔️ Solicitud de al menos 3 cotizaciones en el Sistema
✔️ Puede adjudicarse incluso con menos de 3
✔️ No requiere acto administrativo
✔️ No obliga consulta en Convenio Marco
Procedimiento en Mercado Público
💡 El sistema notifica primero a empresas de menor tamaño y proveedores locales.
Solo si no hay cotizaciones, se habilita excepcionalmente a otros proveedores.
Eso no es casualidad.
Es política pública aplicada.
No es solo rapidez
La próxima vez que uses Compra Ágil, no pienses solo en la rapidez.
Piensa en el impacto.
Cada orden de compra puede
🏙️ Fortalecer economía local
📈 Impulsar pymes
🤝 Generar valor público real
Mi consejo
La Compra Ágil no es un atajo.
Es una herramienta de política pública con foco en desarrollo.
Si la usamos estratégicamente, dejamos de ser simples gestores de procesos…
y nos convertimos en verdaderos generadores de valor público.
Y eso, en compras públicas, marca la diferencia.




