1. Hablar en “idioma normativo” y no en “idioma impacto”
El comprador público suele decir
“Se realizó licitación conforme al artículo 37 del DS 661…”
Pero la autoridad, el usuario o la ciudadanía entiende otra cosa:
👉 ¿Qué problema resolviste? ¿Qué impacto generaste?
🔎 Error: comunicar cumplimiento en vez de valor.
💡 Corrección: traducir lo técnico a impacto concreto.
Ejemplo:
“Logramos un ahorro del 18% y aseguramos continuidad operativa del servicio crítico.”
2. Ser reactivo en la comunicación (solo aparece cuando hay problemas)
Muchos equipos de compras solo comunican cuando
hay reclamos
hay auditorías
hay observaciones
Y desaparecen cuando
optimizan procesos
generan eficiencia
anticipan riesgos
🔎 Error: comunicación defensiva, no estratégica.
💡 Corrección: instalar relato continuo de gestión.
👉 Si no cuentas tu historia, otros la van a contar por ti (y no siempre bien).
3. No conectar su trabajo con el propósito público
El comprador habla de
bases
criterios
evaluaciones
Pero rara vez conecta eso con
mejor atención a usuarios
impacto en la ciudadanía
continuidad de servicios públicos
🔎 Error: foco en el proceso, no en el propósito.
💡 Corrección: cerrar siempre el mensaje con “para qué”.
Ejemplo:
“Esta compra permitió reducir tiempos de atención en un 30% para pacientes.”
Mi Conclusión
El problema no es que compras públicas no genere valor…
👉 el problema es que no lo está contando bien.
Y en el sector público, el valor que no se comunica…
simplemente no existe para los demás.




