Ayer hablé con un ex colega comprador público.
Me dijo algo que me quedó dando vueltas:
👉 “No estoy cansado de comprar… estoy cansado de empezar de nuevo todos los días.”
Y es que no es la compra lo que desgasta…
es todo lo que pasa antes y después.
📄 Bases que hay que rehacer
💬 Observaciones que llegan en masa
🔄 Procesos que se caen a última hora
⏳ Plazos vencidos que nadie vio venir
Y lo peor…
no es un caso aislado.
Es el día a día de muchos equipos de compras públicas.
Pero acá hay algo clave que pocos dicen:
No es un problema de carga de trabajo…
es un problema de gestión del proceso.
Cuando:
✔️ Las bases están bien diseñadas desde el inicio
✔️ Los criterios de evaluación son claros
✔️ El requerimiento técnico está alineado
✔️ Y hay planificación (sí, el famoso PAC bien hecho)
👉 El proceso fluye.
Y lo que antes era “volver a empezar”…
se transforma en avanzar.
La pregunta es incómoda, pero necesaria:
👉 ¿Tu equipo está cansado de comprar… o de corregir errores evitables?
💡 Mi conclusión
En compras públicas, el desgaste no viene del volumen…
viene de la improvisación.
Porque cada proceso mal diseñado no solo retrasa una compra…
desgasta a todo el equipo que lo sostiene.
Y eso, tarde o temprano, se paga.




