Durante mucho tiempo pareciera que para trabajar en compras públicas había dos caminos “naturales”:
Administración Pública.
Derecho.
Y ambas profesiones aportan muchísimo.
Pero con los años he aprendido algo:
Comprar bien exige mucho más que un título.
Porque detrás de una buena compra también hay que:
⚖️ entender normativa y probidad
📊 analizar datos y mercado
🤝 negociar y gestionar proveedores
📄 administrar contratos
⚙️ mejorar procesos
💰 entender costos y presupuestos
🧠 anticipar riesgos y tomar decisiones
Por eso, ingenieros, comerciales, contadores, economistas, profesionales de logística, tecnología, control de gestión y muchas otras disciplinas también pueden generar enorme valor.
La normativa se aprende.
La plataforma se aprende.
Los procedimientos se aprenden.
Pero el verdadero diferencial está en saber conectar todo eso para resolver bien una necesidad.
Y ojo: esto no significa que cualquiera pueda hacerlo sin preparación.
Significa que quizás deberíamos dejar de preguntar primero:
“¿Qué estudiaste?”
y empezar a preguntar:
E“¿Qué sabes aportar para que el Estado compre mejor?”
Mi conclusión:
Las compras públicas son demasiado importantes para mirarlas desde una sola profesión.
Necesitamos equipos multidisciplinarios, con distintas miradas y competencias, capaces de transformar una necesidad en una buena decisión de compra.
No es solo qué estudiaste.
Es qué sabes aportar.
¿Crees que en compras públicas todavía miramos demasiado el título y muy poco las competencias? 👀




