El error es tratarlo como si así fuera
🧲 En muchas unidades de compra pasa lo mismo:
🔄 todos los procesos reciben la misma atención,
⏱️ el tiempo se reparte por igual,
📄 y el control se aplica “parejo”.
¿Resultado?
Mucho esfuerzo… y poco impacto real 😮💨
Aquí es donde el Teorema de Pareto deja de ser teoría y se vuelve gestión pública inteligente.
🔍 El principio 80/20, formulado por Vilfredo Pareto, sostiene que una minoría de causas explica la mayoría de los efectos.
En compras públicas chilenas, esto se refleja con claridad 👇
✔️ Un 20% de los procesos concentra el mayor riesgo jurídico.
✔️ Un 20% de proveedores genera el 80% de los reclamos y problemas contractuales.
✔️ Un 20% de errores recurrentes explica la mayoría de las observaciones de control.
✔️ Y un 20% de decisiones críticas define el éxito o fracaso de la gestión.
No todo tiene el mismo peso.
No todo requiere el mismo nivel de control.
Y no todo debería gestionarse “como siempre”.
💡 Aplicar Pareto en compras públicas no es bajar estándares, es ponerlos donde corresponde ⚖️
Es usar el tiempo, los controles y la energía donde realmente se crea valor público.
Como señala Peter Drucker
“La estrategia no consiste en hacer bien las cosas, sino en elegir cuáles cosas hacer.”
Y desde la estrategia organizacional, Michael Porter lo resume con crudeza
“La esencia de la estrategia es decidir qué no hacer.”
En compras públicas, no priorizar también es una decisión… y suele ser la más costosa 🚨
Conclusión
👉 El Teorema de Pareto no es una moda ni una lámina bonita.
👉 Es una herramienta estratégica para enfocar control, gestión y probidad.
👉 Y es clave para pasar de la gestión reactiva a la gestión inteligente.
En el sector público, priorizar bien también es una forma de probidad 🏛️✨
Porque cuando todo es crítico, nada lo es de verdad.




