Últimamente he escuchado algo que se repite demasiado en compras públicas (y en muchas instituciones)… 👀
👉 El que hace todo, se desgasta y cuida el proceso
👉 Y el que no aporta… pero igual sobrevive
¿El resultado?
💭 Retrasan el proceso
💭 Salen mejor evaluados
💭 Y hasta ganan más que tú
Y aquí es donde incomoda:
no es un problema de normas… es de cómo las usamos.
Como decía Peter Drucker:
"La cultura se come a la estrategia en el desayuno."
🔥 Mientras no elevemos los estándares, seguiremos premiando lo incorrecto.




