Todo partió con algo “sencillo”.
Pero en compras públicas, lo simple no es tan simple.
Porque no compramos solo una cafetera.
Compramos con normativa, principios, evaluación objetiva y responsabilidad por el gasto público 📄
El problema no es la ley.
El problema es una mala definición del requerimiento.
- Cuando planificamos mal:
- Se alargan los plazos
- Se caen ofertas
- Se frustra el usuario
- Cuando planificamos bien:
- Reducimos riesgos
- Ahorramos tiempo
- Protegemos el proceso
En compras públicas no se trata solo de que “haga café”…
Se trata de hacerlo bien, transparente y defendible ☕




