Muchos compradores públicos crecimos con una lógica clara
Publicar una L1 cuando el monto era inferior a 100 UTM.
Esperar 5 días corridos.
Recibir ofertas.
Evaluar.
Era el camino natural del proceso.
Pero hoy el escenario cambió.
⚡ Compra Ágil permite cotizar y adjudicar en pocos días.
📊 Solo se requieren al menos 3 cotizaciones a través del sistema.
🏪 Además, se privilegia la participación de empresas de menor tamaño y proveedores locales.
Y si miramos un poco más allá…
📄 El artículo 71 letra b) abre la puerta al trato directo por costo desproporcionado, cuando el costo de un proceso competitivo supera el beneficio de realizarlo (hasta 100 UTM).
Incluso el mismo reglamento permite trato directo en adquisiciones menores a 30 UTM cuando exista alto impacto social.
Entonces aparece la pregunta incómoda
¿Sigue siendo la L1 el mecanismo más eficiente?
No está muerta.
Pero claramente ya no es la única opción.
Hoy el comprador público debe elegir estratégicamente entre
Licitación L1
Compra Ágil
Trato Directo justificado
Porque comprar bien no es solo cumplir el procedimiento…
Es elegir el mecanismo correcto para la necesidad correcta.
Y ahí está la verdadera diferencia entre
📌 un operador del sistema
y
📌 un gestor público estratégico.
Mi reflexión final para ti
El reglamento no solo regula procesos.
También abre espacios para decisiones más inteligentes.
La pregunta ya no es qué procedimiento usar por costumbre…
Sino cual es el mecanismo que requiere tu compra o contratación.




