Hace poco vi una escena que se repite más de lo que debería…
Un proveedor, afuera, mirando la puerta 🚪
Con una sola pregunta:
👉 “¿Cómo va la evaluación?”
Y desde dentro…
👉 “Seguimos evaluando…”
⏳ Pero ya no eran días… eran semanas.
🧠 Aquí es donde entra algo que muchos olvidan:
El artículo 58 del Reglamento de Compras es claro:
📌 Si no adjudicas dentro del plazo de las bases:
Debes informar las razones en el sistema 💻
Debes fijar un nuevo plazo
Y esa posibilidad debe estar contemplada en las bases
Y además…
🎯 La adjudicación no es “cuando se pueda”
Es cuando se determina la oferta más ventajosa, según criterios, puntajes y reglas previamente definidas.
😬 El problema real
En la práctica pasa esto:
Procesos que se alargan sin explicación
Proveedores sin información
Evaluaciones que pierden ritmo
Y decisiones que llegan… pero tarde
📉 Y eso no solo afecta al proveedor.
Afecta la credibilidad del sistema completo.
🚀 La pregunta incómoda:
¿Estamos evaluando bien… o simplemente estamos postergando decisiones?
🧩 Mi conclusión
Cumplir con la norma no es solo adjudicar correctamente.
Es hacerlo dentro de plazo… o al menos dar la cara cuando no se cumple.
Porque en compras públicas,
la transparencia no es opcional…
y el tiempo tampoco.




