Todo comprador público conoce esta historia.
Uno manda las bases a revisión… y empiezan los comentarios.
Jurídica pide cambios.
El área técnica pide cambios.
La jefatura pide cambios.
Finanzas pide ajustes.
Y a veces aparece el clásico:
“Está bien, pero yo lo redactaría distinto.”
Mismo fondo.
Misma idea.
Mismo sentido.
Pero otra redacción. 📄
Y así nacen:
“FINAL”
“FINAL 2”
“FINAL AHORA SÍ”
El problema no es corregir.
El problema es cuando todos corrigen al final, cada uno desde su propio metro cuadrado, y la presión termina concentrándose en Compras. ⏳
Porque detrás de una base que parece simple hay coordinación, observaciones, retrabajo y varias versiones que nadie ve.
Mi conclusión:
Una buena revisión mejora el proceso.
Pero revisar por revisar, o cambiar palabras para decir exactamente lo mismo, solo agrega tiempo y desgaste.
El desafío no es tener más revisores. Es lograr mejores revisiones.




